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Ya te preguntaste acerca de la posibilidad de amar e ser libre a la vez? 

¿Ya te cuestionaste sobre por qué existe tanta represión en relación al sexo?

¿Alguna vez pensaste si tu sexualidad dice mucho sobre tu nivel de consciencia?

En esta lectura, el maestro espiritual Sri Prem Baba nos invita a hacer reflexiones bastante profundas sobre los mecanismos que nos impiden experimentar relaciones afectivas y honestas y cómo revertir ese cuadro para vivir una vida más plena.

Amar y Ser Libre: Las Bases para una Nueva Sociedad

Por qué existe tanta represión en relación a la sexualidad

Generalmente, las religiones, que poseen gran influencia en el imaginario de buena parte de la sociedad, no conciben la armonía entre sexo y espiritualidad de acuerdo con el autor.

El problema es que ese hecho no tiene ningún sentido, porque la espiritualidad es sinónimo de integración.

La sexualidad va mucho más allá de la unión de los órganos sexuales: este es el movimiento de la energía vital en el cuerpo.

Esta permea e influencia toda tu vida, pues es la expresión más básica de la propia vida.

Siendo así, si quieres saber dónde está tu vida, mira tu sexualidad.

Si tu sexualidad está inmersa en el mundo de la fantasía, tu vida está en ese mismo lugar.

Si está reprimida, tu vida está reprimida.

Por todas esas implicaciones, es de esperarse que si negamos el sexo, automáticamente estamos negando una parte de nosotros mismos.

Entonces, ¿Por qué existe una separación tan extrema entre espiritualidad y sexualidad?

Por miedo.

Tenemos miedo del poder de la sexualidad y de perder el control al entrar en contacto con esta.

Mucho de ese miedo es explicado históricamente.

Durante una fase de la evolución de la consciencia humana, la sexualidad comenzó a ser reprimida, porque su expresión era un canal para la manifestación de brutalidad, crueldad y animalidad entre las personas.

Valores como el respeto y la gentileza casi no existían en ese periodo.

Entonces, debido a la incapacidad del ser humano de lidiar con sus sombras, el sexo, como expresión natural de la vida fue tergiversada por mucho tiempo.

Como consecuencia directa de eso, la energía vital fue distorsionada, generando un vínculo entre el dolor y el placer, más conocido como sadomasoquismo.

Por que hay tanto sufrimiento en las relaciones

En el viejo modelo, al buscar una relación, queremos a alguien que, en la mayor parte de las veces, reafirme nuestro ego.

El otro funciona como un espejo que refleja tu realidad.

En todo momento estamos frente a ese espejo preguntando “espejo, espejo mio, ¿Existe alguien más bello que yo?”

Y la respuesta que esperamos es: “no, tú eres la persona más bella en este mundo”.

No obstante, cuando el espejo responde: “sí. Blancanieves es más bella”, dejamos el romanticismo de lado y nos transformamos en fieras.

Basta recibir un “no” para que el odio resurja de las profundidades y queramos crucificar al otro.

En ese modelo, el otro es también un canal de purga de nuestro odio.

Estamos cargados de odio y venganza y necesitamos a alguien con quien descargar esa energía.

En caso contrario, implosionamos.

La otra persona es un canal de alivio y de tortura, lo que, muchas veces, está disfrazado de amor.

Decimos “te amo”, pero sacamos todo el poder del otro haciéndolo sentir inseguro.

Hacemos que este no crea en su propio poder.

Somos infelices y queremos a alguien para echar la culpa.

Por eso, el matrimonio se transforma en un campo de batalla, a través del cual podemos, al máximo, re editar nuestras heridas infantiles.

Es por eso que, en el modelo antiguo de matrimonio, no hay espacio para una unión auténtica, ya que estamos la mayor parte del tiempo buscando la alegría pasajera que nace de la satisfacción del ego.

Sin embargo, es imposible sustentar esa mentira por mucho tiempo.

Las máscaras comienzan a caer.

Estas están buscando algo, pero no saben realmente qué.

En realidad, están buscando una parte de sí mismas en el otro y se engañan con la idea que el otro es la fuente de la felicidad.

Esa idea es una gran fuente de sufrimiento en las relaciones.

Para qué las relaciones realmente sirven

Si la vida como un todo es una escuela, las relaciones son la fase de la universidad dentro de ella.

A través de estas tenemos la oportunidad de madurar los valores humanos que posibilitan nuestra evolución.

El otro, independientemente de quien sea, siempre funciona como un espejo que refleja partes de nosotros mismos que no estamos observando.

A veces, el otro refleja aspectos luminosos de nuestra personalidad, y a veces, los aspectos sombríos.

Generalmente, evitamos entrar en contacto con nuestra naturaleza inferior que aún no aceptamos.

Entonces, el otro refleja esas partes que estamos, de alguna forma, negando en nosotros mismos.

A pesar de eso, para que esas partes renegadas puedan ser integradas, estas requieren ser identificadas.

Por esto, las relaciones, representan un aspecto fundamental para la evolución de la consciencia humana.

Mecanismos de Sabotaje en las Relaciones

 

Existen diversas formas como nosotros mismos deterioramos nuestras relaciones en la visión del maestro espiritual.

Algunas veces son premisas equivocadas, otras, comportamientos desalineados con ese propósito primordial de las relaciones.

Vamos a comentar sobre algunos de ellos a continuación.

Síndrome de “Walt Disney”

A pesar que el nombre del síndrome suene divertido, este es algo muy serio.

Existen muchos buscadores espirituales comprometidos en encontrar una compañía y tener hijos, creyendo que a través de ese combo encontrarán felicidad duradera – de ahí el nombre del creador de Mickey Mouse.

Sin embargo, eso es un equívoco según Prem Baba.

La verdad, eso es mucho más una condición social que viene aconteciendo hace varios siglos de generación en generación.

Desafortunadamente, muchos entran en conflicto cuando no responden a las expectativas de la familia o de la sociedad.

Cuando responden, el problema pasa a ser la frustración por no estar realizando sus propios sueños.

Si todos pudiesen, de hecho, seguir el camino del corazón, probablemente, el número de niños engendrados iría a disminuir mucho.

Debes estar de acuerdo que es injusto traer un ser a este planeta solamente porque quieres a alguien que cuide de ti o por cualquier otro motivo que nazca de alguna carencia o condición impuesta, ¿No es verdad?

En ese modelo, estás jugando contra ti mismo y dificultando la propia liberación.

Sadomasoquismo

La principal característica de este juego el siguiente: o somos el sádico, o somos el masoquista.

Estando en el papel del sádico, agredimos al otro con nuestro falso poder y lo humillamos para dominarlo.

El agresivo actúa con posturas pseudo independiente del tipo “no necesito de ti”, “apenas estoy aquí”, “a mi manera siempre es mejor” y variaciones.

Con esa actitud, este quiere tácitamente crearle una dependencia al otro.

En cuanto al papel de masoquistas, usamos la propia humillación para ganar poder.

La estrategia es victimizarse para evidenciar cuán cruel es el otro y ponerle la culpa por nuestra infelicidad.

En ese teatro, fingimos ser más frágiles de lo que somos, alejándonos de la responsabilidad de buscar la propia felicidad.

Independiente de si la estrategia es activa o pasiva, ambas buscan la dominación.

En el fondo, el objetivo es tener nuestras expectativas atendidas por el otro, lo que es un callejón sin salida.

Fantasías sexuales

Toma consciencia de tus fantasías y tendencias sexuales.

Estas dan pistas muy claras de cómo ocurrió el bloqueo de la energía vital, afirma el Baba.

Como fue citado anteriormente, buena parte de las angustias que vivimos tienen base en la represión sexual.

Esa represión comúnmente se manifiesta en forma de fantasías sexuales.

Aunque sea un tema delicado por abarcar muchos tabúes y verguenzas, ese estudio es muy importante para encontrar soluciones a problemas aparentemente no relacionados.

No importa si el problema es financiero, profesional o de salud, la raíz puede estar en esa represión.

Como ejemplo, un hombre que el autor atendió tenía la fantasía de tener sexo con dos mujeres al mismo tiempo.

Después de hacer las debidas investigaciones sicológicas, lo que el joven quería en el fondo era armonizar los papeles de las dos mujeres que lo criaron, la madre y la tía.

Esto debido a que era disputado frecuentemente por las dos y guardaba cierta culpa por esa confusión.

Las fantasías sexuales siempre revelan aspectos de la consciencia que aún no fueron debidamente integrados.

Tendencias Sexuales

La compulsión por la variedad, enfriamiento del fuego erótico, aislamiento e involucramiento inmediato con alguien por atracción inconsciente son también mecanismos de sabotaje de las relaciones.

Vamos a examinar cada uno de estos.

Compulsión por la Variedad

Por culpa de la represión sexual, muchas veces no es posible comprometerse en una relación monogámica.

Ocurre que la persona que fue muy reprimida tiene curiosidad de conocer aquello que fue prohibida de conocer.

Con eso, la variedad sexual acaba siendo un alivio para esta.

Entonces, si te encuentras en esta etapa, lo mejor es no comprometerse hasta que ese ímpetu se disuelva.

Si ya estás  comprometido en una relación, la variedad puede aparecer por tus ganas o las de tu compañero de conocer otras personas.

Tal vez, tengan curiosidad de ver si “el césped del vecino es más verde”.

Cuando eso acontece, el impulso de controlar al otro generalmente surge de la expectativa de evitar un mayor sufrimiento.

Creemos que podremos dejar ir a la persona y nos invade el miedo a la soledad.

Entonces, comenzamos a usar todo nuestro repertorio para “forzar” al otro a que nos ame, desee y quiera estar con nosotros.

Sin embargo, eso es un sabotaje, una ilusión.

No podemos detener a nadie.

Si así lo intentarnos, esta quedará con rabia y, probablemente, intentará vengarse por el hecho de no estar haciendo lo que quiere hacer.

De este modo, estaremos creando como mínimo un sufrimiento innecesario para nosotros mismos y para la persona involucrada.

Deja al otro realmente libre.

Tal vez este realice la experiencia que necesite hacer y regrese.

Si hay amor, va a regresar.

Obviamente, estaremos corriendo un riesgo y eso hace parte de la vida.

Es posible que este se encuentre aún muy distante de tener cualquier insight respecto al amor y la vida lo lleve lejos y no regrese.

Así, la vida sigue.

Lo más importante del proceso es ver las bellezas y las miserias del otro, sin cerrar el corazón.

Eso no debe ser razón para dejar de amarlo.

En lo más profundo, estás acogiendo partes en ti que antes tampoco amabas.

Enfriamiento del Fuego Erótico

Paradójicamente, otro obstáculo para la prosperidad de las relaciones es el matrimonio.

Más específicamente, el ideal creado alrededor del matrimonio y de la familia.

En vez de promover la unión, el matrimonio ha sido un gran enemigo del amor, porque la fuerza erótica y la curiosidad que nace cuando los amantes se encuentran generalmente muere cuando estos se casan.

Eso acontece porque, realizamos nuestra fantasía de ser “el único y eterno propietario del otro.”.

En otras palabras, el juego pierde la gracia.  

Eros es la pasión, esta vive del misterio, de la revelación constante del alma.

La obligación, la rutina de la convivencia diaria y la acomodación acaban justamente con ella.

En ese contexto, pasamos a creer que no hay más nada por ser revelado.

Así, perdemos el interés y, en consecuencia, la motivación de descubrirnos a través del compañero.

Normalmente, eso acontece porque la relación tropieza en algún punto que activa la verguenza, pesar o resentimiento.

Entrando en detalles, exactamente cuando se llega en un punto que pide la revelación de algún aspecto sombrío de nuestra personalidad que no queremos mostrarle a nadie, ni a nosotros mismos.

Así, el canal de la revelación se cierra.

Por lo tanto, si no estamos dispuestos a lidiar con la sombra, eros se va a recoger.

Lidiar con la sombra significa no tener miedo de revelarse, de mostrarnos para el outro.

La principal disculpa usada para no realizar la integración de la sombra, generalmente, es el pesar y el resentimiento.

Tomados por esos sentimientos, nos cerramos y perdemos la admiración por el otro.

Así, poco a poco, eros muere de hambre y acabamos yendo a buscar otra persona o nos quedamos con la misma persona esperando la muerte llegar.

Personas Célibes “Espiritualizadas”

Otra barrera para la vivencia plena de las relaciones es la máscara de la “espiritualización”.

El seudo sereno, que viste esa máscara se comporta como se estuviese por encima de los otros y de las cosas mundanas.

Las relaciones surgen también en ese contexto para probar dónde estamos en la jornada.

Eso pasa porque algunos aspectos de nuestra personalidad que requieren ser integrados serán activados solamente por medio de ellos.

Muchas veces queremos dedicarnos más a las prácticas espirituales y austeridades, pero la vida nos trae en vez de eso una pasión.

Está todo bien.

Aún así, esa experiencia puede ser sentida como una pérdida, porque tomamos consciencia de nuestras limitaciones de consciencia, a pesar de haber vislumbrado la apertura del corazón.

El autor incluso cita un caso en que un buscador espiritual quedaba inconforme de tener que “regresar al mundo” después de haber accedido a algunas experiencias de consciencia más expandida.

Frente a eso, el maestro espiritual le recomendó al joven para entrar en un noviazgo.

Aún contrariado, este aceptó la sugerencia y la colocó en práctica.

Dentro de la relación se dió cuenta de una profunda rabia que estaba enterrada en su subconsciente.

Él huía de relaciones, justamente porque tenía un ímpetu de matar las personas de las que se enamoraba.

En suma, varias sombras pueden estar disfrazadas por la máscara de la más profunda bondad y de la más elevada iluminación.

El hecho es que nadie está libre de la escuela de las relaciones, porque todos se relacionan.

Si intentas perder clases o huír de la escuela, es porque, probablemente, estás cansado de sacar una nota baja.

Algunos llegan al punto de necesitar cancelar la matrícula y salir de vacaciones.

Sin embargo, mientras cargues imágenes y proyecciones, estarás preso, no importa dónde estés.

Solo cuando puedas darle la vuelta al mundo y no apegarte a nada, ahí sí estarás libre.

No necesitas necesariamente involucrarte si sientes atracción

La atracción llama a la puerta cuando menos esperamos, pero debemos estar atentos para no engañarnos.

No necesitamos involucrarnos con cada persona por la que nos sentimos atraídos.

Por el contrario, esa atracción debe servir en primer lugar como material de estudio de autoconocimiento.

Hagamos uso de la auto observación para identificar lo que está siendo polarizado en nosotros de esa persona.

¿Qué estamos buscando en ella que no estamos encontrando en nosotros mismos en este momento?

Puede ser una necesidad del alma, pero también un vicio o una carencia que solo tú mismo puedes reparar.

¿Por qué tienes que tomar la belleza física del otro para ti? ¿Será que eso no indica un trabajo de autoestima que requiere ser hecho internamente?

A propósito, ese caso de atracción es muy común.

Al dejarnos ser llevados simplemente por el impulso de la atracción, sin evaluar su naturaleza, podemos sabotearnos una vez más en las relaciones.

Hay veces en las que sentimos atracción, porque nuestra alma necesita vivir una experiencia diferente para poder expandirse.

Distinguir una situación de otra es una cuestión de autoconocimiento.

Solamente el tiempo trae la madurez para discernir entre el vicio o la necesidad real del alma.

En cualquier caso, cuando las ganas surgen, haz una autoevaluación honesta para identificar lo que tu alma necesita para expandirse en ese momento.

¿Es profundizar en una relación, variar o estar solo?

Las tres posibilidades son válidas.

Lo importante es no engañarse, o sea, no estar solo para huír de las relaciones o buscar variedad para huír de la profundización.

Si necesitas variedad, pero sientes culpa por causa de la moral y de la propia represión, relájate.

Intentar hacerlo en una relación sin quererlo de corazón puede apenas traer dolor.

No tienes condiciones en este momento.

Acepta que ese es el lugar donde estás.

No busques estar donde no puedes estar, porque eso es una de las cosas que más dificulta la expansión de la consciencia.

Cómo Liberarse de las Heridas Emocionales

 

La liberación de nuestras penas es fundamental para la salud de las relaciones, de acuerdo con el sicólogo.

Esa cura ocurre a través del perdón y de la gratitud.

Eso solamente es posible cuando comprendemos y aceptamos aquello que aún no aceptamos en nuestras relaciones familiares, en especial con nuestra madre y con nuestro padre.

La madre, por lo tanto, es el primer portal de estructuración de la consciencia.

El segundo portal es el padre, pues este es reconocido más tarde.

El tercer portal es Dios, que, generalmente, es una proyección de los padres, una representación mental.

Esos son los tres portales que estructuran la consciencia, por medio de los cuales podemos descubrir nuestra verdadera identidad.

Estamos hablando de lo negativo, de lo positivo y de lo neutro que son expresiones de la naturaleza.

Cuando entramos en armonía con esas tres fuerzas, la purificación se completa y podemos convertirnos en un canal puro de la expresión de la consciencia divina.

Por eso, todo el trabajo de cura se inicia con una investigación sobre cómo está la relación con tu madre, pues esta es el portal número uno, al final ella te trajo a la existencia.

La relación con la madre en un instrumento de medición tan preciso como la sexualidad.

Después del portal de la madre, el portal del padre va siendo despertado de a pocos, de acuerdo con el desarrollo del ego.

Sin embargo si sientes o deduces, por los síntomas en tu vida, que el portal más fuera de armonía es el del padre, es posible iniciar ese trabajo de cura por él, pues un portal conduce al otro y viceversa.

Independientemente de cuál portal necesites trabajar, el remedio continúa siendo el mismo, esto es, perdón y gratitud.

Para eso, es necesario comprender exhaustivamente tu relación con esas figuras que hicieron parte de tu formación y liberar los sentimientos negados que sustentan la identificación con el niño que cree no fue amado en la infancia.

Ejercicios para la Cura

La práctica consiste en observar si el amor está fluyendo libremente en la dirección de lo sagrado femenino, que es tu madre.

Simple y poderosa, esta práctica suele generar resistencia, porque lleva a espacios internos cargados de memorias antiguas.

En la práctica, es importante recogerse durante el proceso.

Prográmate para evitar distracciones y conversaciones innecesarias por las próximas 24 horas, para no desperdiciar la energía que puede ser usada en tu cura.

Con los ojos cerrados, respira profundamente y deja que la imagen de tu madre venga a tu mente y siente:

  • ¿Tu corazón está abierto para ella?
  • ¿Sientes que puedes hacer una reverencia en agradecimiento por haberte traido al mundo?
  • ¿Consigues relacionar en tu cuerpo esa vibración de gratitud o es apenas algo en el plano racional? Evalúa si es apenas una expresión de la máscara de buen niño o buena niña.

Pregúntate y responde con sinceridad:

  • ¿Tengo verguenza, pena o rabia de ella?
  • ¿Me gustaría que fuera diferente en algún aspecto?
  • ¿Cómo me trató cuando era niño? ¿Estuvo siempre presente? ¿Me acogió, protegió dió cariño y amor?

Durante esas 24h de recogimiento y reflexión, repite el nombre por el que llamabas a tu madre en la infancia, ya sea mamá, madre, mamita, etc.

Repítelo como forma de intensificar el proceso de reflexión y acceder a los archivos más profundos en el consciente y el subconsciente.

Generalmente, no sentir nada puede ser señal de adormecimiento, es decir, una protección para no entrar en contacto con nuestros verdaderos sentimientos.

Permítete quebrar ese estándar, esa manifestación pasiva de rabia que nos da la sensación de que está todo “normal”, como una anestesia.

Frente a eso, es necesario tener el coraje de encarar las partes desagradables en nuestra historia y aceptarlas con tranquilidad.

En ese proceso, pasamos a aceptar cuando podemos encarar y comprender.

Parte de esa dinámica, muchas veces involucra liberar sentimientos estancados.

Si emergieran contenidos internos, escribe una carta simbólica para tu madre.

La escritura ayuda mucho en la liberación emocional, ya que también es una forma de catarsis.

Escribe todo de la forma que venga, sin filtros, aunque sea como un “vómito emocional”.

En ella, podrás expresar todo lo que nunca tuviste la valentía de hablar, colocando hacia afuera aquello que está realmente atorado.

Aún así, no envíes la carta.

La mayoría de las veces, estás comunicándote con una imagen, no con personas reales.

Si entregas la carta, ella puede que no entienda muy bien tus sentimientos y eso solo aumentaría la separación entre los dos.

En vez de eso, quema la carta después de un tiempo, cuando sientas que ya liberaste los sentimientos allí expresados.

Recuerda, expresar todo por escrito es esencial para elaborar tus contenidos y ventilar una parte de tu ser pouco accesada.

El diálogo con la persona en cuestión, si hubiera madurez (de ambas partes), también es un poderoso instrumento.

Muchas veces, conversando con la persona, descubres que es cierto, mentira o solo imaginación.

Pero cuando eso no es posible, el mejor instrumento es la carta.

Por último, repite el proceso enfocado en tu padre al día siguiente.

Si te enfocas en el portal de tu madre inicialmente y acabas abriendo el portal de tu padre o viceversa, está todo bien.

Si así fuera, solo cambia el mantra para “padre” y sigue los mismos pasos.

Ese proceso de maduración del niño herido no ocurre de un momento a otro, y sí de forma orgánica y natural.

Repite el proceso siempre que identifiques puntos de conflicto sugeridos en los compañeros en la relación con sus padres.

Cómo vivir el nuevo modelo de Relación

 

En primer lugar, es necesario nutrir admiración por la otra persona y dar oportunidad sobre sus penas y vergüenzas.

Conforme lo explicado anteriormente, eros es alimentado por la intimidad y curiosidad por el otro.

Para que la pareja tenga éxito en ese proceso es importante que se comprometan a reservar por lo menos una hora de la semana para un encuentro lúdico.

Ese es un momento especial para que la pareja salga de la rutina y use la creatividad para vivenciar una experiencia diferente, cultivando el amor y la amistad.

Ese ritual es una forma de salir de la monotonía, que es la principal barrera para la pasión.

En ese día o hora, es recomendable que la pareja se proteja de cualquier interferencia externa, obligaciones o tensiones.

A pesar que el encontro, de cierta forma, acabe convirtiéndose en una rutina, este debe siempre poseer alguna novedad.

Por encima de peleas, celos o cualquier conflicto que pueda estar ocurriendo en la relación, la pareja debe aprovechar el momento para hacer el siguiente ejercicio.

Ejercicio de Reconciliación

En un clima de serenidad, la pareja se sienta uno frente al otro.

En seguida, se miran a los ojos y comienzan a respirar juntos.

Entonces, traen a la consciencia y reflexionan sobre aquello que poseen miedo de compartirle al otro por alguna razón.

Luego, la pareja evalúa si quieren compartir esos contenidos.

Todo esto sin juzgar, sin condenar, criticar o caer en las desgracias de la inseguridad, control, miedo, etc.

Por el contrario, con honestidad, gentileza, amor y consideración por el otro.

En la medida en que te sientas más seguro, abrete un poco más y comparte.

Ese es un precioso ejercicio para los compañeros que aspiran al Nuevo Matrimonio.

La ventaja es que este puede ser realizado a cualquier momento que surja un desafío y sea incorporado a los códigos especiales que las parejas acostumbran crear en la relación.

Siempre que te percibas cerrado o lastimado, llama a la otra persona, siéntate frente a ella, míralo a los ojos, revisa si está abierto en ese momento y habla de lo que te incomoda.

Para que funcione es necesaria bastante madurez. Dará trabajo limpiar el corazón, derramar lágrimas no derramadas, colocar para afuera protestas no mencionadas y arreglar la casa entera.

Al inicio puede parecer más difícil de lo que es, pero es perfectamente posible despertar a eros de nuevo si existe disposición de ambos.

No obstante, si alguno en la pareja ya estuviera enamorado por otra persona fuera de la relación, ya es demasiado tarde.

Algunas parejas, después de un tiempo de separación, acaban volviendo a estar juntos, pero, en ese caso, es como si fuera una nueva relación.

Ellos ya tuvieron tiempo para elaborar, comprender perdonar.

Ya tuvieron la oportunidad de vivir lo que necesitaban vivir.

La Soledad es esencial

Uno de los principales puntos a ser comprendido para vivenciar el nuevo modelo de relación es que no puedes estar con otro si no puedes estar contigo mismo.

Si quieres realmente transitar del viejo para el Nuevo Matrimonio, es necesario aprender a observarse, a meditar y a contemplar.

Esto porque la soledad es una condición para la autorrealización.

Esa es una cuestión que requiere ser profundamente comprendida, para que no haya errores de interpretación.

La soledad o la renuncia de la familia, del matrimonio, de los hijos o del mundo es uno de los aspectos de la entrega espiritual.

En algún momento de la jornada, eso acontece naturalmente.

En la India, esto es muy común.

En determinada etapa de la vida, la persona abandona la familia, el trabajo y los hijos y se retira del mundo.

Se trata de una práctica muy antigua, basada en las escrituras védicas, que hacen parte de la cultura.

Sin embargo, no podemos simplemente copiar ese modelo, pues la estructura mental de un occidental es completamente diferente de la estructura de un oriental.

El autor suele dar el ejemplo del niño que jugó lo suficiente con el juguete y ya no quiso jugar más.

Este no desea jugar, pero tampoco rechaza el juguete.

Eso es una transcendencia.

Por otro lado, si aún tienes ganas de jugar y no juegas o te opones por alguna razón, eso es una represión.

De la misma forma, al condenar el sexo, quedas preso a él.

Al comprender su sacralidad y su papel en el juego evolutivo, te liberas de él, es decir, dejas de necesitarlo.

No por oposición, sino porque trascendiste la identificación con el cuerpo.

En los dos casos, el resultado visible es el mismo, el de no jugar, aunque las disposiciones internas sean opuestas.

Con eso en mente, queda claro que renunciar no es huir.

Al final, no es posible trascender el mundo huyendo de la vida, sino viviendo de la forma más plena posible.

Por eso, valoriza la soledad.

El Sexo no necesita acabar en orgasmo

Aquí entra otro conocimiento clave, que es la renuncia de las expectativas.

Es necesario aprender a navegar en la sabiduría de la incertidumbre.

Eso significa no imaginar o prenderse a un deshecho determinado para las situaciones.

Cuando no esperas que las cosas acontezcan de una cierta forma, te abres al campo de las infinitas posibilidades.

Esta clave es muy importante, porque nos libera de la necesidad de tener que llegar en algún lugar dentro de la relación, más específicamente dentro del acto sexual.

En relación a este existe la creencia profundamente arraigada de que es obligatorio llegar al orgasmo.

Eso, naturalmente, genera una ansiedad en alcanzar el ápice de la excitación, hasta el punto en que es inevitable volver atrás.

En razón de eso, muchas personas se sienten frustradas por no llegar al orgasmo con facilidad.

Sin profundizar mucho en ese aspecto, sugiero a la pareja que está buscando vivir una nueva relación que busque liberarse de esa meta estipulada por la mente colectiva.

Estando presentes, abiertos, atentos a las señales que se manifiestan en la interacción de energía entre los dos y, principalmente, libres de la obligación del orgasmo, es posible darse cuenta de que la energía sexual crece y oscila, sube y baja.

El fuego aumenta y disminuye, hasta que un otro tipo de éxtasis, otro tipo de orgasmo pueda manifestarse, que es sutil, interno, sin eyaculación y no genera pérdida de energía.

En ese momento, los compañeros pueden sentarse uno al lado del otro para meditar.

La meditación integra y armoniza la energía, creando una sintonía luminosa entre ellos.

Esta es hecha en ese momento específico que la pareja elige para explorar la sexualidad. El tiempo no necesita ser determinado.

Entonces, al final do acto sexual, aún desnudos, busquen cerrar los ojos y sincronizar la respiración.

Finalmente, observen el vacio entre los pensamientos, hasta sentir que es hora de parar.

Libertad es la palabra

La libertad es la cualidad máxima dentro del nuevo matrimonio.

Es necesario ser libre, inclusive, de las reglas creadas dentro del viejo modelo.

No podemos atarnos a formatos y a los “tiene que ser así”.

Por el contrario, debemos estar libres para seguir el camino del corazón.

Eso significa estar abiertos para verdaderamente conocer al otro.

Nuestra tendencia al encontrar a alguien es inmediatamente ingresar a la persona dentro de nuestro sueño, de nuestras expectativas.

Eso solo genera frustración y encierra la posibilidad de saber lo que el otro tiene para ofrecer.

No busques automáticamente vivir juntos, casarse, tener hijos.

Incluso, sugiero que las parejas evalúen la necesidad real de vivir juntos.

Vivir en casas separadas puede ser una buena herramienta para ayudar en la transición del viejo al nuevo matrimonio, para mantener la pasión más accesible.

La prueba final dentro de eso es poder dejar el otro libre, incluso para no amarnos.

Esa es la iniciación final.

Para llegar a ese punto, lo primero es despertar el amor dentro de nosotros.

Cuando podamos dejar al otro libre, incluso para no amarnos, significa que rescatamos la autoconfianza y nos liberamos del principal dreno de energía, la raíz de todas las enfermedades psicoemocionales del ser humano: la carencia afectiva.

Solamente el amor permite tamaña libertad.

Relaciones de éxito terminan

En el nuevo modelo de relación existe un momento natural de cierre, en el sentido de que cada alma siga su jornada.

Eso ocurre cuando se termina un ciclo de aprendizaje en la relación.

En ese punto, te desconectas y tu corazón se abre para una experiencia de pura amistad.

Para alcanzar ese estado, antes es necesario liberar las penas, resentimientos lo que tuvo que ser aprendido en aquella relación en particular.

En cuanto eso no pase, aún cambiando de relación, permanecerás preso al pasado a través de lazos de odio.

Llega un momento en que el alma clama por continuar su evolución, y para eso, esta necesitará finalizar algo que todavía está pendiente.

Entonces, cuando el alma esté lista, ese cierre ocurre espontáneamente.

“El amor es una flor, y la compasión es el perfume de esa flor. Y la semilla de la flor es el sexo. Y si la semilla está contaminada por el odio y el miedo, la flor del amor jamás podrá brotar. “

Conclusión

 

La religión y la sexualidad tuvieron una convivencia armónica a lo largo de la história, lo que explica mucho de nuestra cultura de represión al sexo.

Sin embargo, sexualidad es sinónimo de unidad y vida, o sea, no podemos negarla ya que hace parte de nuestra naturaleza.

En esa misma línea, es extremadamente importante entender el propósito real de las relaciones: autoconocimiento.

La falta de esa noción es justamente la razón de existir tantas relaciones infelices en el mundo.

Sin evaluar nuestras tendencias del placer en el dolor, de las fantasías sexuales y tendencias afectivas estaremos andando en círculos en términos afectivos.

Para revertir esa situación, el camino más efectivo es la armonía con tu padre y madre, en la construcción de relaciones pautadas en la libertad, transparencia y el autoconocimiento.

Todo eso es esencial para que las personas puedan curarse de sus carencias afectivas, que es la base de todas las desgracias que conocemos.

Así, la consciencia se expande, las personas se hacen autosuficientes y el amor simplemente acontece como consecuencia.

¿Y tú?

Qué piensas de las ideas del Prem Baba acerca de amar y ser libre?

Te llamó la atención alguna?

Me encantaria charlar contigo en los comentários. 🙂

En todo caso, creo que te va a gustar leer también Propósito y El Arte de Vivir.