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¿Ya te preguntaste sobre tu proposito, es decir, lo que viniste a hacer al mundo?

¿Ya paraste para pensar que en tu infancia pasaron varias señales de tu llamado?

El maestro espiritual Sri Prem Baba trajo reflexiones bastante profundas de forma simple sobre cómo escuchar nuestra voz interior y vivir una vida abundante a partir de eso.

En este libro vas a aprender qué es propósito, cómo pensar al respecto del tuyo y a reflexionar sobre los hechos de tu vida que pueden estar impidiendo realizarlo.

Por qué la mayoría no recuerda su proposito

 

Cuando un niño nace, él recuerda lo que vino a hacer en este mundo.

Hasta el inicio de la juventud, carga fuertemente los anhelos y sueños que son expresiones de ese propósito.

Poco a poco, sin embargo, va olvidando y creyendo en las voces externas que insisten en decir que ese sueño es imposible de realizarse, que ese camino no es bueno o que no tienes la capacidad para eso.

En cierto momento, este acaba cediendo a esas voces hasta desistir y olvidarse completamente de lo que alimenta tu corazón y pasa a soñar el sueño de los otros.

Según el autor, la fundación de la personalidad acontece en los primeros siete años de vida.

Algunas adquisiciones pueden acontecer en los años siguientes, pero la fundación es hecha en ese periodo inicial.

Por eso, las creencias instaladas en ese intervalo van a influenciar para la vida como un todo.

Si ya tuviste la oportunidad de ver el crecimiento de un niño, será fácil entender este hecho.

El niño que aún no fue contaminado por la creencia de los adultos a su alrededor simplemente irán de la mano de sus padres e irán con ellos, sin saber siquiera para donde lo están llevando.

Sin embargo, al poco tiempo, este para de confiar.

Comienza a ser alcanzada por el miedo en forma de desconfianza e inseguridad, y por el odio en forma de rabia y venganza.

¿Pero por qué eso pasa?

Porque enseñan eso para el niño.

Desde temprano, este aprende que es una víctima de las circunstancias externas y con eso también aprende que necesita defenderse.  

De esta forma, va creando diversos mecanismos de defensa y adquiriendo creencias y condicionamientos limitantes.

Tales mecanismos son limitantes, porque, al mismo tiempo en que sirven para protección, generan separación y olvido.

Los muros que generan protección son los mismos que generan aislamiento en el mundo.

Prem baba llama a esos mecanismos de protección y olvido de “naturaleza inferior”, “yo inferior”, e incluso “maldad”.

Sí, esa maldad que vemos en el mundo es simplemente un conjunto de mecanismos de defensa que el ser humano desarrolla desde temprano en la vida para protegerse del dolor de los choques de humillación, rechazo y exclusión.

Una buena explicación es que ese sentimiento no se refiere solo al comportamiento de criminales y corruptos, pues todos nosotros sufrimos choques de esa naturaleza.

Por lo tanto, todos cargamos un tanto de maldad. Y mientras más maldad una persona manifiesta, menos recuerda su propósito.

Para de crear expectativas y suplir tus carencias a través de tus hijos

 

El maestro espiritual defiende que debemos renunciar a nuestras expectativas en relación al camino de nuestros hijos.  Estas son una manifestación de nuestras carencias, que no deben ser suplidas por ellos.

De hecho, esa es una de las fuentes de la miseria que pasa a través de las generaciones.

Al mismo tiempo, no repetir patrones y dejar de imponer puntos de vista a un niño es bastante difícil.

Si no tienes conciencia de las propias carencias, inevitablemente vas a querer dar forma al niño de acuerdo con tus expectativas.

En caso que hayas sido rechazado o humillado, es muy probable que, estando en una posición de autoridad delante de un niño, te pierdas y acabes abusando de ese falso poder.  

De esta manera, acabas re editando tu pasado en el momento presente, lo que significa que repites tu historia a través del niño y le transmites tus maldades.

Muchas veces crees que estás amando tu hijo, pero estás apenas intentando resolver su propio problema.

En realidad, estás intentando realizarte a través de él.  

Al obligar al niño a hacer las cosas a tu manera, acabas desviando su camino.

Y cualquier camino que no sea del alma es un mal camino, porque este estará alejándose de su propósito.

La espontaneidad va dando lugar a la estrategia, lo que significa que este deja de hacer aquello que su corazón determina y pasa a hacer aquello que agrada a los otros.  

Este deja de oír la voz del corazón y pasa a oír apenas la mente.

La razón va sobreponiéndose a la intuición, sin embargo, razón sin intuición es lo mismo que un pájaro sin alas.

Al actuar con base puramente en la razón y en el raciocinio, te vuelves una máquina; y al actuar apenas con base en el sentimiento y el instinto, te vuelves un animal.

La intuición une pensamiento y sentimiento, raciocinio e instinto.

Esta nos aproxima de lo que nos define como seres humanos.

No hay dudas de que el límite, si es colocado con amor y conciencia, es una forma de  ayudar en el desarrollo del niño.

La represión es todo lo contrario: es como un veneno que actúa contaminando una virtud que es la base de todo: la autoconfianza.

La espontaneidad, que es una expresión de la autoconfianza, es bloqueada y contaminada por el miedo de no recibir amor.

Esta es específicamente la ilusión básica que sustenta la miseria en el mundo: la idea que somos carentes y necesitamos recibir algo de afuera.

Baba cree que si pudiésemos evitar que esas creencias fuesen instaladas en la infancia, todo sería diferente.

Si el autoconocimiento y la espiritualidad se volvieran parte de la enseñanza primaria, los padres tendrían mayor conciencia y no pasarían por delante sus dramas.

Analiza tus vicios, estos pueden esconder represiones

 

Si posees algún tipo de vicio, examínalos con cuidado, alerta el autor.

Puede estar enmascarando varias sombras de tu yo que necesitan ser resueltas.

Los principales “amortecedores” que impiden el despertar de la conciencia son el sexo, el dinero y la comida.

La compulsión, por ejemplo, es una de las manifestaciones de la impulsividad.

No importa si es compulsión por comer, comprar, hablar o tener sexo, en la base de esto hay una carencia, un vacío existencial que no se llena por el exceso de cosas.

Lo que ocurre es que una persona con gula intenta suplir una represión que aconteció en relación a la comida con más comida.

Cuando la compulsión no es atendida, se crea una ansiedad que necesita ser tratada para interrumpir el ciclo vicioso ya instalado.

La pereza también enmascara algo.

Entendida como la parálisis delante de aquello que debe ser hecho por causa de sentimientos suprimidos, la pereza puede manifestarse de forma pasiva o activa.

En la forma pasiva, la persona no consigue hacer lo que tiene que hacer y a veces no consigue ni salir de la cama, lo que genera un desequilibrio en la química del cerebro que lo convierte en depresión.

En la forma activa, la persona hace muchas cosas, menos aquello que realmente requiere ser hecho.

Termina convirtiéndose en un workaholic por procrastinación.

El hacer sin presencia se encaja en ese contexto también.

Si no dejas el alma en aquello que estás realizando, esa acción se vuelve un pasatiempo.

No importa cuál sea la actividad, si no estás totalmente en la acción, esta será apenas una distracción.

En ese sentido, incluso el autoconocimiento y la práctica espiritual pueden servir como fuga.

Por último, el orgullo, que es un condicionamiento de falsa superioridad para generar protección, puede esconder varios dramas. La identificación de estos es más compleja, porque puede manifestarse de muchas maneras.

Algunas de ellas son la vanidad, soberbia, timidez, complejo de inferioridad o superioridad, victimismo y falsa humildad.

En suma, cualquier tipo de vicio o maldad nace de una carencia.

Esta surge del rompimiento con la esencia a través de algún tipo de represión que aconteció a lo largo de la trayectoria del individuo.

Sufrir para ser feliz es autosabotaje

 

El maestro espiritual defiende que “sufrir para ser feliz” es una de las manifestaciones del saboteador interno de la felicidad.

Exactamente esa creencia popular de que, para ser feliz, necesitas sufrir.

Esta se manifiesta de diversas maneras.

Comienza con la idea que debes trabajar y esforzarte mucho para tener un dia de descanso.

Después, avanza para sacrificarse bastante para un día poder relajarse, porque disfrutar de la vida es cosa de vagos.

En otros casos, que, para ser una persona espiritual, necesitas hacer votos de pobreza.

Eso ocurre porque la escasez y la violencia están íntimamente relacionadas.

Si tienes miedo de no ser provisto en tus necesidades, la reacción más común es alguna forma de violencia, desde la falta de cuidado consigo mismo, hasta la violencia externa que vemos entre las personas.

Por eso, no te pierdas en la ilusión de que necesitas batallar mucho para algún día disfrutar la vida.  

No requieres conquistar el mundo para ser feliz.

Puedes ser feliz ahora, aún sin haber conquistado el mundo.

No necesitas necesariamente hacer caridad o ser profesor de yoga para ser feliz

Otro despliegue del no para la prosperidad es la idea que el propósito del alma solo puede ser realizado a través de un trabajo social, de caridad o de alguna profesión que trabaje con el bienestar.

Sin embargo, no todo servicio voluntario o de bienestar estará alineado con el propósito del alma, principalmente si usas ese servicio como fuga de lo que viniste a hacer.

Existen personas que deciden ser terapeutas o profesores de yoga, como si ser profesor de yoga o terapeuta resolviera todos los problemas.

Si viniste para dar clases de yoga, naturalmente vas a sentir que perteneces a eso.

Pero si no viniste a eso, puedes transferir la angustia de una profesión a otra.

Los trabajos voluntarios también pueden seguir esa misma línea de escape.

Es claro que alguien que hace donaciones o voluntariado contribuye para el mundo. No hay rastro de duda en relación a eso.

Además, no es posible que haya paz se la mayoría de la población está sufriendo con la falta.  

¿Cómo desarrollar valores espirituales se la mayoría aún no consigue tener sus necesidades básicas atendidas?

La cuestión principal es si esas actividades son las que sientes en tu corazón que tu alma vino a realizar, defiende Prem Baba.

Muchas veces ese programa envuelve el trabajo con grandes recursos financieros justamente para poder acontecer de la forma esperada.

Por lo tanto, no hay problema en realizarse espiritualmente y ser materialmente próspero al mismo tiempo.

Cuando hay armonía con tu propósito, naturalmente tus necesidades materiales son atendidas.

Eso es una ley.

Otro aspecto en esta parte es que no existe nada de errado en querer reconocimiento o fama por lo que haces.  

Todo depende de lo que tu alma está necesitando en el momento. Muchos son llevados a servir en cargos destacados en el ojo de la matrix.

¿Y quiénes somos nosotros para juzgar los designios de la Existencia?

Cada uno está dónde tiene que estar.

La conciencia espiritual necesita expandirse en todos los lugares, pues esta es la grande meta de la vida.

Para que eso pase, la espiritualidad debe hacer parte de la vida de todos.

Si estás en la fase de afirmación del ego, es decir, si tu ego aún requiere crecer y construir cosas en el mundo, no te preocupes tanto con la renuncia ahora.

Trata de realizar tus deseos y conquistar lo que necesitas. Ve atràs del dinero que crees debes ganar y de la fama que debes tener.

No caigas en la trampa del ego espiritual, que asegura que lo correcto es renunciar a todo eso.

Solo puedes renunciar a aquello que ya tienes.

Durante el proceso, es esperado que osciles entre el altruismo y el egoísmo.

Además de eso, no niegues el egoísmo.

Es importante reconocer que este existe, pero no alimentarlo.

En outras palavras, acepta que está presente, pero no lo juzgues.

Todo eso hace parte del proceso.

Está todo bien.

Encima de todo, es necesario que tu propósito sea autosustentable, porque está encarnado en un cuerpo que está sometido a las leyes de la materia.

Algunos intentan negar la dimensión material, intentan separar la espiritualidad de la materia, pero eso no es posible.

La negación es uno de los principales venenos para la conciencia.

Esta nos lleva a la imposibilidad de despertar del sufrimiento.

La confianza es la base de la prosperidad

 

Generalmente, la persona que más tiene miedo de no recibir es la persona que menos consigue dar, afirma el autor.

El miedo hace que no confíe en que recibirá de vuelta lo que tiene para dar.  

Ese es uno de los síntomas del miedo de la escasez, que es un despliegue de la falta de confianza.

La confianza es una virtud del alma, fruto de una conciencia madura. Ella nace de un corazón purificado.

Eso significa que no puede forjar ese estado con la mente.

En vez de eso, puedes dedicarte al autoconocimiento para que puedas acceder a las imágenes y creencias que te impiden confiar.

Esa cualidad femenina es la más importante para el proceso del despertar del amor. Sin ella, la autorrealización no es posible.

Si no confias, no amas, pues la confianza es como un puente para el amor.

Si la relación está contaminada por la desconfianza, aunque sea una pequeña porción de esta, imposibilita el crecimiento del amor.

Todo lo que necesitas el universo te va a enviar

Al permitirse confiar en la sabiduría de la incertidumbre, accedes a este espacio en el cual somos uno con el Misterio.

En ese espacio de Unidad, nuestras necesidades son naturalmente suplidas por el universo.

Para aquellos que aún no están muy identificados con el miedo de la escasez, ese tránsito del miedo a la confianza parece imposible.

Al mismo tiempo, la única manera de saber si es posible es intentando, lo que inevitablemente implica correr riesgos.

Si tienes la conciencia del propósito de tu alma, no importa donde estés, cualquier lugar es un espacio ideal para tu realización.

Posibles causas de la falta de confianza

Dentro de la esfera de lo femenino, la madre es, sin duda, el mayor símbolo de la confianza.

Y nuestra conexión con la figura materna es algo realmente profundo, porque ella es el vehículo para que lleguemos a ese sentimiento.

Hoy en día la ciencia prueba que el niño recibe todos los impactos del ambiente en cuanto está en el vientre de la madre.

No solo en su entorno, sino también del mundo psicoemocional de la madre, con todas sus dudas, miedos, alegrías y tristezas.  A veces la leche llega con sabor de rechazo, impaciencia y rabia; y a veces la leche no llega.

En ese contexto, las creencias comienzan a ser formadas, y el miedo de la escasez comienza a instalarse en nuestro sistema.

Eso quiere decir que el miedo de la escasez no se relaciona solamente con el dinero, também de cariño, de acogida y amor.

Ese miedo de no ser amado se manifesta como un sentimiento de no pertenecer, insuficiencia, impotencia e inadecuación, entre otras emociones negativas.

En ese estado, pensamientos del tipo “No consigo lo que necesito” o “no merezco eso” son bien frecuentes. Tales creencias actúan como comandos para el subconsciente, que acaba recreando la realidad imaginada.

Por el hecho de que el contacto con la madre es tan determinante para la formación de la autoconfianza, el autor enfatiza la necesidad de reconciliación con lo femenino, no solamente en la forma de la madre, sino también en la forma de la naturaleza, del cuerpo humano y de las mujeres en general.

Debemos reaprender a confiar

Re aprender porque, según el autor, ya nacemos confiando. Lo que ocurre es que en algún momento nuestra confianza es quebrada y aprendemos a sentir miedo.

El miedo es como un super virus. No existe un remedio específico para este. Su tratamiento es bastante difícil.

A veces das un paso en dirección a la confianza y dices: “Ok, ¡voy a confiar!”

Entonces, decides seguir los comandos de tu corazón, pero si alguna cosa no pasa de la manera que imaginas, te frustras y nuevamente dejas de confiar.

Ocasionalmente, hace parte del aprendizaje de la confianza caer, porque para liberarse del miedo y crecer en autoconfianza debes vivir una experiencia como esa.

El hecho es que no hay ninguna garantía de que las cosas siempre serán como esperas. Hace parte del aprendizaje de la confianza correr riesgos.

En ese proceso, poco a poco llegas en un lugar de confianza interna en el cual las dudas se van y tienes la seguridad de estar en el lugar correcto, aún cuando todo parezca estar mal.

Esa es la verdadera confianza, aquella que no depende de lo que está aconteciendo en el mundo externo, porque viene de adentro. Esta libera tu sistema del miedo, especialmente del miedo de la escasez.

Esa percepción sólo es posible cuando nos liberamos de la creencia de que no podemos recibir aquello que necesitamos.

Y eso sólo es posible por medio del perdón.

En cuanto no perdonemos a nuestras madres, no perdonaremos lo femenino, y, si no perdonamos lo femenino, seguiremos destruyendo el planeta y nuestras propias vidas.

Cuando te reconcilia con lo femenino a través del perdón, el miedo deja de tener poder sobre ti.

Y si el miedo no tiene más poder, el odio también se vuelve impotente, porque el odio sólo tiene fuerza por causa del miedo.

Odio y miedo andan de manos unidas, pero en la base está el miedo.

En esa dinámica, la sombra de la madre, que son los “defectos” de ella que le causaron algún bloqueo, despierta el miedo en ti.

Por regla, ese miedo activa el odio asociado.

El odio, a su vez, se hace perpetua a través de la sombra del padre.

Por eso, si tu conciencia está identificada con la sombra de tus padres, inevitablemente sentirás el dolor de la carencia.

Y a partir de la carencia surgen otros síntomas: celos, envidia, competición, impotencia, avaricia y todo tipo de miseria.

Por otro lado, si tu conciencia está identificada con la luz, es decir, las cualidades de tus padres, la historia es diferente.

El resultado es que comprendes que esas sombras son apenas una ilusión y todo se transforma.

Para quien está en el camino del autoconocimiento y de la autorrealización, algunas preguntas son importantes para resolver ese tema:

  1. ¿Cuándo perdí la confianza?
  2. ¿Cuándo pasé a dudar y tener miedo?
  3. ¿Cómo puedo confiar?

Esas son interrogantes significativas que pueden ayudarte a mapear las creencias que dan sustento a tus miedos.

Ser y hacer son inseparables

 

Cuando ocurre una alineación entre lo que somos y lo que hacemos, recibimos una profunda sensación de plenitud y pertenencia, afirma el maestro espiritual.

Es como si finalmente volviéramos a casa después de muchos años de viaje.

Eso pasa porque cuando no actuamos de acuerdo con nuestra esencia y construimos una falsa identidad, ocurre un desencaje entre lo que somos y lo que hacemos.

Simplemente dejamos que un personaje fictício tome la rienda de nuestra casa y pasemos a hacer eso que le agrada a los otros y a ese falso yo.

Por eso el re encaje equivale a un reencuentro consigo mismo.

Y a partir de ese reencuentro, que es fuente de una grande alegría, la verdad de quienes somos comienza a manifestarse a través de nuestras acciones, porque el hacer está íntimamente relacionado al ser.

La verdad, el ser y el hacer son inseparables, así como la rosa es inseparable de su perfume.

Nuestros dones y talentos son fragancias del Ser supremo que nos habita, perfumes que son repartidos en diferentes acciones en el mundo.

Estos son las diversas cualidades de nuestra esencia primordial: el amor.

Por lo tanto, un punto importante que necesita ser comprendido es que el propósito del alma no es lo que hacemos, y sí lo que somos.

La cuestión de la identidad es fundamental en el proceso de desvendar el propósito del alma.

Cuando te preguntas “¿Qué vine a hacer aquí?”, automáticamente te estás preguntando “¿Quién soy yo?”.

En esa dinámica, la autorrealización no se trata apenas de una realización profesional o material, sino sobretodo, del recuerdo de quien somos.

Cuando despertamos ese recuerdo, inevitablemente el programa de nuestra alma se revela y nuestros dones y talentos se vuelven medios de expresar la verdad de quien somos.

Más que eso, son los regalos que traemos para entregarle al mundo.

Entonces nos sentimos con una gran comodidad por estar donde estamos y hacer lo que hacemos.

Todo lo que pasa es para que aprendas a entregarte al flujo de la vida que está siempre llevándote a realizar tu propósito.

Tu éxito está en el alma y no en el ego

El verdadero éxito se refiere a la realización del propósito del alma, pero la mayoría de las personas cree que el propósito es la realización del ego.

Según el psicólogo, esa noción equivocada también nace de la carencia afectiva.

Desafortunadamente, esta es una enfermedad emocional que distorsiona la percepción de la realidad.

Dentro de ella, dependes de aprobación, de reconocimientos externos y de la consideración de los otros para ser feliz, lo que es un mecanismo creado por el ego.

El ego es importante, pero no somos nuestro ego.

Este es, en realidad, un personaje.

A él le damos el rol de protagonista de la historia de nuestra experiencia terrestre. Es ese personaje el que vive situaciones y absorbe los aprendizajes.

Sin embargo, no somos ese personaje, sino el actor que interpreta ese papel, es decir, el espíritu.

En el desarrollo de la trama de la vida, el ego se va fortaleciendo y el personaje va siendo incorporado de tal forma que pasamos a creer que somos el personaje.

Y si los deseos del personaje comienzan a volverse un fin en sí mismo, el éxito del actor, que es realizar el propósito del alma, generalmente es comprometido.

La depresión se debe justamente a esa división. Tu alma quiere llevarte a un lugar, pero tu mente condicionada te está llevando para otro.

Y la mente condicionada está yendo para otro lugar porque quiere agradar, porque quiere reconocimiento, quiere el querer. La naturaleza de la mente es el desear.

El desear es compulsivo.

Esa compulsión y el desear consumen tu vitalidad, tu salud y tu tiempo.

Y en lo más profundo, todo lo que tu mente quiere es ser amada. Sólo que esta se siente realmente amada cuando está amando.

Em algum momento, você precisará ter a coragem de romper com esse círculo vicioso.

Otro aspecto de la falta de éxito tiene que ver con rechazar el uso de tus propios dones, porque tienes miedo de la propia grandeza.

Parece absurdo, pero es muy común.

El miedo de tu potencial revelado es el despliegue de otro miedo: el de superar los padres.

Muchas personas nutren relaciones de codependencia con sus padres, que, frecuentemente, generan un sentimiento de impotencia frente a ellos.

Entonces, inconscientemente, muchos no quieren desarrollarse, porque creen que si colocan sus dones en acción, irán a superar a sus padres y destruirán la relación tal relación.

Algunos consiguen desarrollarse, pero mantienen una cierta subvención por sentir culpa de estar mejor que ellos.

Otros sufren tanto con ese remordimiento que necesitan vivir lejos de los padres para poder prosperar, ya que no consiguen romper con la miseria de su ancestralidad en presencia de la familia.

Por eso, ten siempre en mente lo siguiente.

El éxito viene del alma y no del ego.

Y finalmente, deja tu corazón actuar y tus dones se manifiesten para que el éxito ocurra.  

El camino para la liberación

El camino a la libertad que nos lleva a la autorrealización ocurre por el servicio desinteresado.

La acción desinteresada nos libera, pues posibilita que dejemos de producir reacciones y, en consecuencia, que nos libremos de los condicionamientos, esto es, de la tela del karma.

El punto es que eso es posible solamente cuando nuestras acciones, el karma, y nuestro propósito, el dharma están alineados.

Eso  quiere decir que nuestras acciones deben corresponder a lo que de hecho venimos a hacer aquí.

Entre más alineadas estén con el propósito mayor, más efectos positivos causarán nuestras acciones y más conciencia traerán al planeta, ya que el propósito del alma individual está directamente relacionado al dharma y al karma colectivos.

En última instancia, espiritualidad es sinónimo de desapego.

Te vuelves una persona espiritual cuando puedes desapegar de la historia que creaste para ti mismo.

En otras palabras, cuando puedes salir de los pactos de venganza, de la necesidad de hacer justicia con las propias manos y de las creencias que creaste sobre lo que es verdad.

Como efecto natural de ese proceso, el propósito comienza a revelarse en la medida en que te entregas al flujo espiritual, lo que es sinónimo de entregarse a los comandos del corazón.

Conclusión

 

Todas nuestras maldades surgen de algún momento en que sufrimos algún rechazo, principalmente en la infancia por nuestra vulnerabilidad.

Esas desgracias son perpetuadas de generación en generación por la falta de conciencia espiritual de los padres en la creación de los hijos.

Eso aleja a las personas para que vivan lo que vinieron a hacer, esto es, realizar su propósito.

Para interrumpir con ese ciclo, es necesario aceptar todas nuestras sombras.

Ese es el primer paso para reintegrar las partes de nuestro sistema que posee varios bloqueos.

Para eso es necesario armonizarse con tus padres y perdonarlos para curar los dolores emocionales y seguir adelante.

Así, el propósito comienza a revelarse en la medida en que vuelves a escuchar tu corazón y te entregas al flujo espiritual de la vida.

Y tú?

Qué piensas de las ideas del Prem Baba acerca del propósito?

Te llamó la atención alguna?

Me encantaria charlar contigo en los comentários. 🙂

En todo caso, creo que te ibas a gustar leer amar y ser libre.